Hace mucho que no me sorprendía un lugar acá en Punilla. Pero el fin de semana pasado sucedió, y se los quiero compartir. Nos encontramos con una pareja amiga para tomar un café en La Falda y nos llevaron a Isolina.
La casona está ubicada sobre la emblemática avenida Edén y data de 1938. Es el típico chalet serrano que podrías ver en una revista antigua en la casa de tu abuela: verja baja de ladrillo y hierro, un pino en el patio, un caminito de lajas entre lavandas y romeros hasta la entrada, techos de tirantes de quebracho con tejas coloradas, galerías con arcadas y pisos calcáreos de colores. Hasta conservaron la pileta de fundición con las dos canillas separadas en el baño.
¿Por qué Isolina se gana un lugar entre las mejores casas de té de Punilla?
No es solo la experiencia de merendar en el salón o en el jardín de un chalet histórico; la propuesta se completa con una carta espectacular de delicias dulces y saladas.
La pastelería: el gran protagonista
Las tortas de Isolina tienen fama bien ganada en la zona. Les cuento lo que probamos:
- Torta Isolina: Torta de chocolate con ganache, cobertura de chocolate y una hoja de chocolate dramáticamente equilibrada arriba de todo. Si te gusta el chocolate, esto te va a fascinar.
- Tarta de nueces y peras: Las peras fileteadas en almíbar sobre la tarta parecen sacadas de un cuadro clásico. El relleno de pera, nuez y azúcar mascabo tiene un dulzor sutil y muy bien logrado.
- Lemon Pie: El merengue es suave, con picos dorados y tostados. El relleno nos sorprendió por su textura esponjosa, airosa y con el punto justo de acidez.
- Cheesecake de Pistacho: Una belleza estética con una montaña de frambuesas frescas sobre la crema y una base crocante con pistachos. Aunque no fue nuestro favorito —no nos terminó de quedar claro si el protagonismo del relleno lo tenía el queso o el pistacho—, la presentación es impecable.
Una carta de tés que no termina nunca
Tal vez encontramos la casa de té con más variedades de todo el Valle. Tienen una carta que parece una novela: frente y dorso repletos de blends para elegir, desde lo más clásico hasta combinaciones inesperadas, todo servido en pintorescas teteras de colores.
Probamos un Chai Picante, un Darjeeling y dos blends frutados, y todos quedamos encantados. También dicen que la cafetería es excelente, así que queda pendiente para la próxima.
Un poco de historia
La casona de la avenida Edén no es un edificio cualquiera: tiene casi noventa años y en su momento estuvo en riesgo de demolición para dar lugar a un proyecto inmobiliario. Esto provocó una fuerte reacción de los vecinos, quienes movilizaron la causa para preservar el chalet como patrimonio arquitectónico de La Falda.
Hoy sigue en pie y con vida, a solo unas pocas cuadras del histórico Hotel Edén que le da nombre a la avenida.
Para quienes se alojan en Las Golondrinas
Si estás buscando dónde merendar en el Valle de Punilla durante tu estadía, Isolina queda a la distancia justa para una escapada de tarde desde Bialet Massé: la excusa perfecta para pasear un rato por el centro de La Falda y disfrutar de algo rico.
Una pequeña confesión:
No tengo el hábito de compartir mi vida en redes sociales. Y después de maravillarme con lo que comimos con nuestros amigos, pensé: «Este lugar lo tengo que compartir sí o sí en el blog de Las Golondrinas».…Y ví como Roberto raspaba su plato con el tenedor para no dejar ni una sola miga.
— «¿Alguien sacó una foto?», pregunté.¡Qué lástima!
Nos va a quedar otra opción que volver pronto a comer más torta para sacar las fotos. 😋😉


